El silencioso trabajo tras la “experiencia MIM”

En este espacio el área de Exhibiciones desarrolla y mantiene los más de 350 módulos interactivos. Conoce lo que hacen y el trabajo que hay detrás de su mantención y fabricación.

taller 2taller 0

Piensen en esta escena: el trencito de vacaciones de invierno va cargado de visitantes hacia el museo y a mano derecha se lee en un cartel: “Taller de la creación”. Un papá le explica a su hija, de no más de 6 años de edad, que en ese edificio de madera que se asemeja a un barco se desarrollan algunas exhibiciones del museo. La pequeña se queda pensando, quizás porque nunca había dimensionado que alguien fabricaba los aparatos que la tendrán entretenida por las siguientes horas. Para ella el museo comienza en el momento de la interacción, pero en realidad, la experiencia MIM se inicia mucho antes.

El Taller de la Creación es el espacio encargado de desarrollar y mantener las cerca de 350 exhibiciones interactivas que alberga el MIM, Túnel Universo y parque. Fue construido antes que se inaugurara el museo principal, siendo el primer edificio del complejo.

En este lugar, que es parte del área de Exhibiciones, se desempeñan 14 profesionales, entre los cuales hay torneros, carpinteros, pintores, electromecánicos y audiovisuales.

La labor que realiza esta área del museo requiere trabajadores altamente capacitados en sus especialidades, sin embargo, existe una curva de aprendizaje para quienes recién comienzan a relacionarse con el mundo de los módulos interactivos. Básicamente, porque no hay otro lugar en el país donde se haga este tipo de trabajo, y a este nivel, con exhibiciones interactivas.

La labor que ahí se desarrolla suele ser silenciosa, en contraste con la compleja y ruidosa maquinaria que usan en sus procesos, y sin embargo es vital. El visitante interactúa con un módulo que está operativo, pero detrás del gesto de poner las manos y apoyarlas en la "Pared de clavos", hay una gigantesca labor que puede llevar meses de trabajo.

Y es clave para el funcionamiento del MIM, ya que aquí no solo crean algunos de los módulos interactivos, sino que también se ejecuta un mantenimiento correctivo y preventivo, sin el cual básicamente el museo no podría funcionar normalmente. Además, se alojan las tres muestras itinerantes cuando no están visitando alguna región, a las que también se les realizan trabajos de mejoras.

En el Taller de la Creación se reparan las exhibiciones para que tengan un mejor rendimiento al momento de la interacción con los distintos tipos de usuarios, que van de niños a grandes, con el fin de que se conviertan en módulos “estables”, es decir, que tengan un largo período sin ocasionar fallas o problemas.

Cada módulo es un mundo, una máquina única con una estructura que va de lo simple a lo complejo, de acuerdo a las distintas tecnologías que puede integrar (mecánica, digital, etc.), por lo que los profesionales que ahí trabajan deben manejar esos diferentes “lenguajes” para poder intervenirlos y repararlos con la urgencia y calidad que la tarea demanda. Algunos ejemplos: el Anti Taca, de la Sala Neurozona, tiene más de 500 piezas metálicas en su mecanismo interno. O la Casa Sísmica, que combina elementos audiovisuales y mecánicos en una sola experiencia.

En el Taller se han creado íntegramente algunas de las exhibiciones interactivas más emblemáticas del museo y que aún se encuentran en sus salas. Entre ellas, la mayoría de los módulos de Ciudadela, Fluidos, Luz, Mecánica o Percepción. Y se siguen construyendo. De aquí salieron atracciones recientes como “Máxima velocidad”, de la Sala Ponte a Prueba; “Onda sísmica”, de la Sala Tierra; o “No la dejes caer”, de la Sala Neurozona, entre muchos otros. En tanto, para “Túnel Universo” realizaron parte del montaje general, la fabricación de “Mirador solar”, el módulo “Cosmovisión” o “Parte de un todo”, por solo mencionar algunos.

Volvamos a la escena del trencito: Tras el recorrido por el museo, al devolverse hacia la salida de Sebastopol, la niña quizás volvió a mirar el Taller de la Creación y a pensar en el comentario de su padre. Y quizás ahora verá el MIM con otros ojos.